No bastan controles esporádicos y escasos.
Un nuevo actor vulnerable y muy peligroso para sí y los demás, especialmente para los peatones, se incorporó últimamente al sistema del tránsito de la Ciudad.
Conducía alcoholizado a gran velocidad y volcó: su novia salió despedida y murió.
¿Este desenlace era evitable?
Se necesitan más y mejores controles de alcoholemia.
Para que no mueran más personas en el tránsito.
Luchemos por la Vida participó de una jornada para promover y fomentar el conocimiento de esta temática y sus diversos aspectos, organizada por la Asociación Argentina de Carreteras.
Otro conductor ebrio que mata.
Página 45 de 122