El alcohol es un tóxico depresor del sistema nervioso. Aunque usted no lo note, un sólo vaso de vino, cerveza, whisky, etc., disminuye su capacidad de conducción, ya que:
La Ley Nacional 27.714 sancionada en abril de 2023, prohíbe la conducción de vehículos con una alcoholemia superior a 0 mg de alcohol por litro de sangre. La mayoría de las provincias y numerosas localidades han adherido a esta normativa en sus jurisdicciones, y se encuentra vigente en todas las rutas nacionales, aún en las provincias que no han adherido.
La Ley Nacional de Tránsito 24.449 y su reglamentación establecen un límite de tolerancia máximo de alcohol en sangre de 0,5 g por litro, y la Ley Nacional de Lucha contra el Alcoholismo Nº 24.788, la modifica parcialmente al disponer nuevos límites de 0,2 g por litro de sangre para motociclistas y ciclomotoristas, y 0 g para conductores profesionales (transporte de pasajeros, carga o menores). Esta normativa continúa vigente en aquellas jurisdicciones que no han adherido a la ley de Alcohol 0 (provincias de Mendoza, San Juan, Santa Fe, Corrientes, Misiones, y Ciudad de Buenos Aires, entre otras ciudades).
La situación normativa puede modificarse, por lo que se recomienda consultar las normativas locales de cada provincia, al viajar.
Ëste no es un límite cuantitativo, igual para todos, sino que varía en cada persona, según diversas circunstancias personales y, en especial, según el peso y el sexo. También otros factores, tales como el cansancio, la ingestión de ciertos medicamentos, enfermedades, etc., pueden potenciar los efectos tóxicos, por lo cual en realidad resulta muy difícil decir, con exactitud, si un vaso de bebida alcohólica, en un determinado ser humano y en un momento preciso, lo hará superar o no el límite legalmente tolerado, dejando bien en claro que el que no lo supere no garantiza que se esté en reales condiciones de conducir con seguridad, ya que aún por debajo del límite legal la capacidad psicofísica se ve afectada.